En la técnica del microneedling se utiliza un dispositivo electrónico con cabezales desechables de microagujas. Con ellas conseguimos abrir cientos de microcanales hasta la dermis, a una profundidad regulable, los cuales engañan a la piel haciéndole pensar que son traumatismos. Así, estimulamos la piel para la nueva formación de colágeno.

Las vitaminas capilares entran en juego en este momento. Si al tiempo que microperforamos aplicamos distintas sustancias, éstas son introducidas hasta la dermis y el resultado obtenido es mayor. Es una estimulación de la producción natural de colágeno junto con resultados hidratantes, antioxidants, despigmentantes, etc.

Es un tratamiento indicado para la prevención de la caída del cabello y el mantenimiento capilar. También sería ideal para aquellos casos en los cuales hay cabello, pero ese cabello es muy debil. En este último caso, ayudaríamos a fortalecer ese cabello para mantenerlo y no perderlo.

El microneedling, a parte de para tratamientos capilares, como favorece la producción de colágeno y elastina, también es utilizada para la corrección de cicatrices, marcas de acné, disminución de arrugas, despigmentación…

En resumen. És un tratamiento indicado en los siguientes casos:

–          Arrugas y mejoramiento de la textura de la piel.

–          Hiperpigmentaciones.

–          Rosacea.

–          Cicatrices hipertróficas, queloides, posatnéticas y posquirúrgicas.

–          Flacides cutánea.

–          Daño solar.

–          Alopecia.

–          Rejuvenecimiento.