La alopecia es uno de los problemas estéticos que quizas afecten más tanto a hombres como a mujeres. En Centro PILO realizamos infiltraciones capilares con vitaminas necesarias para estimular el crecimiento del cabello. Pero, ¿qué hacer cuando ya no hay cabello para estimular su crecimiento?

El microinjerto capilar es la única manera de conseguir tu propio cabello en zonas despobladas y no volver a perderlo nunca más. Sí, has leído bien, sin volver a perderlo nunca más.

El pelo que se implanta, ya que es extraido de nuestro propio cuero cabelludo, está extraido de zonas donde el cabello no cae, por lo tanto, cabello implantado, cabello que no vamos a perder y que siempre va a seguir ahí.

Trabajamos con dos técnicas, siempre bajo la supervisión de la doctora cirujana, que es quien decidirá, junto con el paciente, cual es la mejor manera de realizar el microinjerto.

Una de las técnicas consiste en extraer uno a uno cada uno de los pelos que posteriormente serán implantados allí donde se necesite. Es una técnica que conlleva muchas horas pero el resultado es espectacular. Esta manera de proceder se hace normalmente en hombres, ya que se tiene que rapar la cabeza antes de hacerlo, y no queda ningún tipo de cicatriz, por tanto, podrán cortarse el cabello tan corto como quieran, que no les va a delatar ningún tipo de marca.

La segunda técnica que realizamos, es la que cortar un trozo de cuero cabelludo. De ese trozo de cuero cabelludo se extraerán todos los cabellos que se encuentren, que estos serán los que posteriormente se implanten allí donde se necesiten. Una vez extraidos todos los cabellos del trozo de piel, éste se cose en la zona de donde lo hemos extraido.

Este ultimo método se utiliza en mujeres, ya que sí deja cicatriz y con el cabello largo podremos taparla posteriormente. La cicatriz que deja es por el trozo de piel del cuero cabelludo que quitamos y posteriormente cosemos. El implante en sí no deja ningún tipo de marca.

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