La fisioterapia incluye un gran abanico de posibilidades de tratamiento. Lo que realmente diferencia la osteopatía de la fisioterapia es el enfoque del tratamiento y la capacidad de diagnóstico siendo esta última terapia mucho más amplia. Hoy podemos definir la osteopatía como un conjunto de técnicas manuales basadas en el conocimiento y el respeto de las leyes que rigen la vida y los organismos vivos y cuya meta es la de restaurar y mantener el equilibrio del cuerpo de forma óptima, a fin de permitir recuperar y conservar su capacidad para autorregularse.

Fisioterapia por la OMS 1968 es el Arte y la Ciencia del tratamiento físico por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad. Además, la Fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación de la inervación y fuerza muscular; pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución. Entre los fines del tratamiento están: alivio del dolor, aumento de la circulación, prevención y corrección de la disfunción, así como la máxima recuperación de la fuerza, movilidad y coordinación.

Actualmente son muchos los fisioterapeutas que utilizan las herramientas de osteopatía en sus intervenciones, ya que han demostrada gran efectividad terapéutica, pero resultan insuficientes a la hora de abarcar ciertas patologías como las neurológicas, las respiratorias o las vasculares. Podemos decir que la osteopatía complementa y enriquece la fisioterapia, pero esta última es mucho más amplia, ya que abarca otros campos de actuación y la utilización de otras herramientas igualmente efectivas